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miércoles, 10 de abril de 2013

MANOS ORANDO



1508 fue el año en el que Alberto Durero dibujó a pincel sobre papel azul preparado la popular obra conocida como “Manos orando” (a la izquierda). El dibujo fue uno de los numerosos estudios preliminares para el retablo que el alcalde de Frankfurt, Jacob Heller, le había encargado para su catedral. Este estudio en particular, realizado con todo detalle, iba destinado a convertirse en las manos de uno de los apóstolos que rodeaban la tumba vacía de la Virgen en su Asunción a los Cielos. Un incendio acaecido en 1729 acabó con el retablo.

Apenas tendría 16 o 17 años cuando vi una reproducción de estas extraordinarias manos de Durero y quedé subyugado. En seguido me puse a pintarlas con óleo. La versión que realicé es libre y espontánea (a la derecha). Y fue uno de mis primeros cuadros a óleo (si no el primero).

domingo, 21 de agosto de 2011

EXISTENCIA 2

Mi madre solía decir que este cuadro no tiene ni pies ni cabeza. En fin, es obvio que tenía razón.

jueves, 4 de agosto de 2011

LA FLOR AZUL

Friedrich Leopold von Hardenberg, conocido con el seudónimo de Novalis, dedicó su vida a loar su amor por Sophie von Kühn que murió a la edad de quince años. “Himnos a la noche” (1800) expresa su desolación ante la muerte de Sophie pero al mismo tiempo su creencia en la muerte como un renacimiento místico. En la novela inacabada “Enrique de Ofterdingen” (publicada póstumamente en 1802) creó el símbolo de la flor azul (Die blaue Blume), que representaba el secreto del arte y el deseo del héroe de hacer del mundo un lugar de belleza a través de la imaginación. La flor azul se convirtió en el símbolo romántico de lo imposible.
            El cuadro “La flor azul” es un óleo sobre lienzo de 84X66 cm. Lo curioso es que cuando lo pinté, en 1988, yo era muy jovencito y no sabía nada de Novalis. En fin, los “Himnos a la noche” y “La flor azul” llegarían a mi mente por la misteriosa vía de los arquetipos junguianos. O bien, si echamos mano de una psicología más ortodoxa, por un magma cultural omnipresente que nos penetra sin saberlo a través de películas, revistas o lecturas varias.